Analítica en Inbound Marketing: qué debes medir para saber si tu estrategia funciona

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No se puede trabajar a ciegas. Eso es lo primero que debes tener en cuenta cada vez que te entre la pereza a la hora de plantarte frente a los objetivos que en su día te marcaste y debas invertir un tiempo en revisar qué ha funcionado, qué ha fallado y, sobre todo, los por qués de una cosa y de otra.

A esta fase de análisis del Inbound Marketing llegarás tras haber definido tus objetivos, identificado tus Buyer Persona y su Customer Journey y de haber creado y compartido el contenido adecuado para ellos. ¿Todo esto es nuevo para ti? Que no cunda el pánico porque en su momento te contamos por dónde empezar una estrategia de Inbound Marketing.

Como vemos, la fase de analizar qué ha sido un éxito y qué debe mejorar está justo al final de todo el proceso. Sin embargo, y aunque pueda sonar a tópico, es lo último, pero por ello no lo menos importante.

De lo que descubramos en esta etapa dependerá el devenir de toda la estrategia de Inbound Marketing que hayamos planteado. Y es que, piénsalo, si detectas que una de tus tácticas no está generando el valor que debiera o los datos no acompañan a esa campaña en la que tantos recursos has invertido, ¿no querrías saberlo cuanto antes para redirigir esfuerzos?

¿Qué debería medir en Ibound Marketing? Te estarás preguntando. Pues aquí van una serie de métricas esenciales que te llevarán a conseguir tus metas y maximizar los resultados de tu estrategia.

 

1. Visitas

Atraer a usuarios a nuestra página web a través de la estrategia SEO, del contenido de nuestro blog y de generar actividad e interés en nuestras redes sociales es el primer escalón de toda estrategia de Inbound Marketing. Por ello, saber cuánta gente está llegando a nuestra web, cuánto tiempo se queda en ella y, sobre todo, qué le genera más interés es lo primero que debemos analizar.

Google Analytics será tu gran aliado en esta tarea. Para crearte una idea clara de cómo es el tráfico de tu página web fíjate en las siguientes métricas: sesiones, usuarios, páginas vistas, páginas por sesión, duración de la sesión, porcentaje de rebote.

Si quieres ir un paso más allá estudia también qué dispositivo utilizan, cuáles son las principales páginas de destino a las que aterrizan y, sobre todo, de qué canal vienen.

 

2. Engagement en RRSS

Las redes sociales son una herramienta básica de toda estrategia de Inbound Marketing ya que es gracias a nuestros perfiles en Facebook, Instagram, Twitter, Linkedin, etc. que podemos promocionar nuestro contenido y hacerlo llegar tanto a nuestros usuarios actuales como clientes potenciales.

¿Qué medimos concretamente dentro de cada red social? Aunque deberemos tener en cuenta determinados KPI’s para cada una de ellas, hay aspectos como las impresiones, los clics y las reacciones que son comunes a todas.

 

3. SEO

Insistimos, llevar a cabo una estrategia de optimización en buscadores es esencial para posicionar una página web. Eso sí, cuando abraces el SEO no pretendas conseguir resultados al día siguiente de empezar. La optimización SEO requiere paciencia, tiempo y perseverancia. Con el tiempo vendrán los resultados y cuando estos lleguen deberás medirlos también.

El SEO tiene sus propias métricas para analizar su funcionamiento: desde medir el tráfico de búsqueda hasta identificar si las Keywords que estamos intentando posicionar nos están trayendo visitas orgánicas desde buscadores o analizar las páginas de nuestro dominio que ha indexado Google.

Por cierto, que para conseguir esto último, puedes forzar que el robot de Google encuentre tu página y la incluya en su índice. Basta con solicitar a Google que rastree tu URL.

 

4. Tasa de conversión

Tenemos el tráfico y tenemos los leads, pero la pregunta es, de todas esas personas que llegan a tu web, ¿cuántas se convierten en registros? O bien, tenemos leads que abren nuestras newsletters, pero ¿cuántos se descargan nuestra guía? La conversión, como ves, dependerá del objetivo de cada negocio, pero la fórmula para medirlo es siempre la misma: dividir el número de conversiones totales entre al número de visitas totales.

A partir de este cálculo podemos detectar los puntos de fuga de nuestro embudo de conversión y mejorar este trámite.

 

5. Leads

Es lo que persigue cualquier proyecto de Inbound Marketing: convertir el tráfico que visita nuestra página web en un registro en nuestra base de datos para, al final, terminar convirtiéndolo en cliente. ¿Por qué? Pues porque a más leads generados, más oportunidades de venta tendremos.

Ahora bien, no todo lead vale. Queremos que sean cualificados y que realmente se puedan convertir en clientes potenciales. Para clasificarlos podemos fijarnos en métricas explícitas y métricas implícitas.

Las primeras parten directamente de la información que nos ha proporcionado el usuario en el momento de su registro a través de los campos del formulario. Las segundas tienen más que ver con el nivel de engagement y de interacción que ese usuario tiene con nuestra marca.

 

6. Bonus: ROI

No calcular el ROI (Return Of Investment) de tu estrategia de Inbound Marketing puede ser un tanto arriesgado. De hecho, es un paso indispensable de cualquier análisis Inbound ya que gracias a este dato sabemos qué beneficio estamos obteniendo por cada euro invertido. Es decir, es la forma de saber si todas las acciones que estamos llevando a cabo (desde las horas invertidas hasta la inversión publicitaria) son rentables o por el contrario nos están haciendo perder dinero. Para obtener este dato basta con restarle a los ingresos la inversión y esta cifra dividirla entre la inversión. Para conseguir que tu ROI sea más positivo todavía deberás esforzarte en reducir el Coste de Adquisición y el Customer Lifetime Value.

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